Compresor de Imágenes
Reducí el peso de una imagen ajustando la calidad o apuntando a un tamaño en KB.
¿Por qué comprimir una imagen?
Las fotos que salen de una cámara o un celular moderno suelen pesar varios megabytes — mucho más de lo que cualquier red social o sitio web necesita para verse bien en pantalla. Subir imágenes pesadas hace que las páginas carguen más lento, consume más datos móviles de quien las ve, y en algunos formularios o CMS directamente supera el límite de tamaño permitido. Comprimir ajusta cuánta información se descarta al codificar el archivo, sin tocar el ancho ni el alto de la imagen.
Tus imágenes nunca salen de tu navegador
Todo el proceso ocurre en tu propio navegador usando el elemento <canvas>: la imagen nunca se sube a ningún servidor.
Preguntas frecuentes
¿Comprimir una imagen le baja la resolución?
No: esta herramienta mantiene el ancho y el alto originales de la imagen. Lo que reduce el peso del archivo es la calidad de compresión (cuánto detalle se descarta al codificar el JPG o WEBP), no el tamaño en píxeles.
¿JPG o WEBP, cuál conviene?
WEBP suele lograr un archivo más liviano que JPG con una calidad visual similar, pero JPG tiene compatibilidad universal (algunos CMS o clientes de mail todavía no procesan bien WEBP). Si el destino es una red social o un sitio propio, WEBP es la mejor opción; si no estás seguro de dónde va a terminar la imagen, JPG es la apuesta más segura.
¿Por qué el resultado no llega exacto al tamaño en KB que pedí?
La compresión JPG/WEBP no permite apuntar a un tamaño de archivo exacto de forma directa: la herramienta prueba distintos niveles de calidad hasta acercarse lo más posible a tu objetivo sin pasarse. El resultado final queda igual o un poco por debajo del tamaño pedido, nunca por encima.
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